domingo, mayo 09, 2010

Me lo dijo él, cuando pensábamos que no estábamos mal. Ojalá vuelvan esas conversaciones
...dice:
*lo que pasa es que yo me preocupo mucho de mi imagen, no por una cuestion tan personal, mas bien por el ambiente en el que me desenvuelvo
*mi empresa
*mi responsabilidad laboral
*no puedo andar botado en la calle
*y por eso tuve que aprender a quedar siempre parado
*onda, por curao que este, siempre soy capaz de agarrar un taxi y llegar a mi casa
*pero te juro que es de lo peor, tener plata :S.... no que yo sea millonario ni mucho menos
*pero cuando me pagan, me veo con lucas
*y no hago mas que tomar
*hasta que no hay plata para comer
*y tampoco quiero comer, quiero seguir tomando

5 comentarios:

  1. Acabo de pelear con mi jefe, quien por desquitarse conmigo me dejó el trabajo de una semana para hacerlo en una noche. Llego a mi casa, está helada, busco algo para comer y enciendo el pc para trabajar. Observo las 10 hojas de -tarea para la casa- y sin pensarlo dos veces, salgo, tomo mi moto y me voy.

    Quiero sentir el viento en mi cara, quiero despejarme, quiero arrancar de la chirriante electricidad de la ciudad aunque sea por un momento. A poco andar me encuentro con un camino desconocido, veo el camino sin asfaltar y sumido completamente en la oscuridad... sé que mi viaje ha recién comenzado.

    Recorro el camino por una hora, pensando en no alejarme mucho para no tener problemas al regreso. Me encuentro con un puente de madera, en pésimo estado, me bajo de la moto y prendo un cigarro. Camino por el puente que cruje cual puerta de iglesia abandonada, miro el agua y pienso. Debo haber estado por lo menos media hora mirando nada y con la mente completamente en blanco, me preocupo por regresar. ¿A qué regreso? y ¿Por qué?, siempre estamos avanzando... no existe tal cosa como el regreso.

    Otra hora sobre la moto, después de cruzar el puente en mal estado y caminos en peores condiciones, diviso a lo lejos un cerro muy particular. Este cerro me invita a subir por sus verdes laderas, me propongo el desafío y salgo del camino de ripio.

    Estoy recostado sobre mi espalda mirando las estrellas. Estoy solo, me siento agobiado y me estreso pensando en los quehaceres mundanos y en el trabajo que me espera al regresar... no existe tal cosa como el regreso. Lloro.

    Me gustaría que una persona en particular estuviera aquí conmigo. A pesar de haberla visto sólo una vez, el día que la conocí, siento como que la conociera desde hace muchos años. Pienso en ella. Trato de llamarla desde mi teléfono celular para escuchar su voz, pero no tengo señal. Escalo hasta una roca en la copa del cerro. Le escribo un mensaje. Lloro, tengo frío, duermo en la roca.

    Un ruido me despierta. Puedo sentir que ella piensa en mí. Vago por media ladera buscando mi moto, estoy medio dormido, no puedo encontrarla. Pienso en tantas cosas que no sé en que estoy pensando. Encuentro mi moto. El viaje me ha servido mucho, he descubierto tantas cosas de mí, que hasta el momento sigo sorprendido. Es hora de regresar, ¿Ah?... -no existe tal cosa como el regreso- digo en voz alta.

    Más tranquilo y despierto entiendo que mi viaje no ha terminado como yo pensaba. Mi viaje está recién comenzando. He viajado veintitrés años por este mundo y espero viajar por muchos más. La vida avanza sin detenerse, sin perder tiempo en detalles... no existe tal cosa como el regreso.

    Emprendo el viaje a mi casa, que estará lleno de nuevas experiencias.

    Acostado en mi cama pienso en ella.



    Comienza un nuevo día, me siento renovado, libre, tranquilo. Ella había pensado en mí. No existe tal cosa como el regreso, estamos siempre de viaje, siempre avanzando, mi barba me recuerda que estamos envejeciendo. Comienza un nuevo día.

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  2. La vida es un viaje, eterno, de segundos, de horas, de sueños, de miedos, de comida, de alcohol, de viento, de luces, de abrasos, de musica, de locura, de EUFORIA, de mentiras, de verdades, de sentimientos, de falsedades, de dinero, de distancias, de manzanas y hojas secas. viajemos? si sé, ya lo estamos haciendo, mira, mira estás viajando!

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  3. casi para no creerlo... pensar que esa moto es la misma que nos hizo viajar tantas veces después de estos escritos.

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